jueves, 18 de noviembre de 2021

LOS CINCO PUNTOS DEL ARMINIANISMO

 

LOS CINCO PUNTOS DEL ARMINIANISMO

 

En este tiempo en que tanta información está disponible con mucha facilidad, por medios digitales y redes sociales, no podemos escaparnos también de la desinformación existente. Y la Teología no se escapa de este problema.

Las redes sociales están llenas de debates teológicos, y uno de los que más me llama la atención es especialmente en lo que tiene que ver con el arminianismo y el calvinismo sobre las Doctrinas de la Gracia.

He leído tantos ataques de parte y parte acusándose unos a otros de herejes y no cristianos. Yo en lo personal, cuando he tratado estos temas y he presentado mi posición he recibido ataques e insultos por parte de calvinistas, ya que según ellos yo no comprendo todavía el Evangelio, y en otras palabras no soy cristiano.

Parece ser que la evangelización ha pasado de ser el presentar el Evangelio que nos muestra la Palabra de Dios, para ahora ser el presentar cierto sistema doctrinal elaborado por ciertas tradiciones cristianas, y para muchos si alguien no acepta todo el sistema doctrinal pues no ha aceptado el Evangelio. Pero nada más lejos de la verdad.

Otra cosa muy interesante es que, al buscar información sobre estos temas en internet, abundan los materiales desde la perspectiva calvinista, pero existe una escasez de trabajos serios desde la perspectiva arminiana.  Es por esta razón que quiero comenzar una serie de artículos presentando este sistema de pensamiento.

No quiero decir aquí que solamente existen estos dos extremos dentro de la teología cristiana. Yo mismo no estoy de acuerdo con todo el sistema arminiano, pero considero importante conocer a profundidad cada sistema de pensamiento para después poder adoptar alguna postura teológica.

¿Quién fue Jacobo Arminio?

 

Jacobo Arminio fue un pastor y teólogo holandés, nacido el 10 de octubre de 1560. Fue formado dentro de la teología calvinista en la universidad de Leiden, aunque se cuenta que tuvo profesores contrarios a la misma, quienes influenciaron su pensamiento.  

Pero fue en 1589 cuando Arminio tenía que preparar una defensa de la doctrina calvinista de la Predestinación, cuando fue consiente de los extremos de esta enseñanza, y trató de modificarla.

Arminio no estaba de acuerdo con que Dios incondicionalmente eligiera solo a ciertas personas para la salvación y decidiera la condenación de otros, como Calvino enseñaba. Aunque hoy muchos calvinistas dirán que Dios no predestina a nadie para la condenación, sino que solamente los pasa por alto. Ciertamente esa no era la perspectiva de Calvino mismo. También al final de cuentas no hace mucha diferencia decir que Dios los predestinó para condenación, o solamente decidió no salvarlos. Profundizaremos esto más adelante.

Tampoco Arminio estaba de acuerdo en que el sacrificio de Jesús en la cruz fuera solamente para los elegidos, Arminio pensaba que la muerte de Jesús en la cruz fue por toda la humanidad, pero se hace efectiva solo para quienes tienen fe.  

Estos temas teológicos en Arminio lo alejaron del calvinismo. Pero su teología fue desarrollada plenamente solo después de su muerte en 1609 por sus seguidores, quienes en 1610 redactaron un documento que contenía cinco artículos que se lo conoce como los Cinco Puntos del Arminianismo.

Los Cinco Puntos del Arminianismo.

 

En 1610 Los seguidores de Jacobo Arminio escribieron un documento al que lo llamaron Remonstrants que quiere decir un Manifiesto de Protesta. Por eso también a quienes se apegaban a estas doctrinas se los llamó Remonstrantes.

Los cinco artículos al final del documento, o los cinco puntos del arminianismo son los siguientes:

Artículo 1

 

“Que Dios, por un propósito inmutable eterno en Jesucristo, su Hijo, antes de la fundación del mundo, decidió de entre la raza caída y pecaminosa de hombres, salvar en Cristo, por amor de Cristo, y por medio de Cristo, a los que, a través de la gracia del Espíritu Santo, creerían en su Hijo Jesús, y perseveren en esta fe y obediencia de la fe, a través de esta gracia, hasta el fin. . .” (Boice, s.f.)

A este artículo se lo puede resumir como   La Elección Condicional.  Que enseña que Dios elige a su pueblo con la condición de la fe. Contrario a la posición del calvinismo que habla de una elección incondicional. Es decir, que Dios elige incondicionalmente quienes van a creer.

Para respaldar la posición arminiana podemos citar muchos textos bíblicos como:

Juan 3:16; Hechos 16:31; Efesios 2:8-9

Artículo 2

 

“Que, además, Jesucristo, el Salvador del mundo, murió por todos y por cada uno de los hombres, de manera que ha obtenido para todos ellos, mediante su muerte en la cruz, la redención y el perdón de los pecados; sin embargo, en realidad nadie disfruta de este perdón de pecados, excepto el creyente. . .” (Boice, s.f.)

A este artículo se lo puede resumir como La Expiación Ilimitada. Que enseña que Jesús murió por toda la humanidad, pero esto se hace efectivo solamente en los que creen. Esto contrario a la Expiación Limitada que enseña el calvinismo.

Para respaldar bíblicamente este punto podemos citar:

Juan 3:16; 1 Juan 2:2; 2 Pedro 3:9

Artículo 3

 

“Que el hombre no tiene gracia salvadora por sí mismo, ni del poder de su libre voluntad, ya que, en el estado de apostasía y pecado, no puede de sí y por sí mismo ni siquiera pensar, querer, hacer cualquier cosa que sea verdaderamente bueno (tal como es primeramente, la fe salvadora); pero que es necesario que de Dios en Cristo, a través de su Espíritu Santo, él nazca de nuevo y lo renueve en el intelecto, inclinación, o voluntad, y todas sus capacidades, a fin de que pueda entender, pensar, querer y hacer correctamente lo es verdaderamente bueno. . .” (Boice, s.f.)

A este punto se lo suele resumir como La Salvación por Fe.  Pero yo personalmente preferiría resumirlo como La Salvación por Gracia, por medio de la Fe. Ya que lo que está enseñando es que el ser humano en su estado caído no puede por sí mismo creer en Jesús, y necesita de la Gracia de Dios, por medio de su Espíritu para que lo atraiga a si mismo y le permita creer. Esto en parte tiene que ver con la Depravación Total que enseña el calvinismo, pero digo en parte ya que la forma de entender esto es diferente.

Este punto es muy importante, ya que muestra claramente que el arminianismo no es semi-pelagianismo como a veces se lo acusa. El semi-pelagianismo enseñaba que el ser humano no está totalmente depravado, sino que todavía tiene libertad por si mismo para ir a Jesús. Pero vemos que en el arminianismo es diferente, el ser humano necesita de la Gracia de Dios para poder creer. Pero, como vamos a ver más adelante la diferencia con el calvinismo es que esta Gracia se la puede resistir.

Para respaldar este punto podemos citar:

Efesios 2:8-9

Artículo 4

 

“Que esta gracia de Dios es el principio, continuación, y el cumplimiento de todo bien, incluso en este sentido, que el hombre regenerado, por sí mismo, sin esta gracia asistida o preveniente, despertada, continua y cooperativa no podría ni pensar, querer, ni hacer bien, ni resistir cualquier tentación al mal; de manera que toda buena obra o acción, que podría concebirse, debe ser atribuida a la gracia de Dios en Cristo. Pero respecto a esta manera de operar esta gracia, no es irresistible. . .” (Boice, s.f.)

A este punto se lo puede resumir como La Gracia Resistible. Que enseña que el ser humano puede resistirse a la Gracia de Dios. Al contrario de la Gracia irresistible enseñada por el calvinismo.

Para respaldar este punto podemos citar:

Hechos 7:51; Mateo 23:37

Artículo 5

 

“Que los que son incorporados a Cristo por una fe verdadera, y por lo tanto son hechos partícipes de su Espíritu vivificante, tienen así todo el poder para luchar contra Satanás, el pecado, el mundo, y su propia carne, y para ganar la victoria; siendo bien entendido que es siempre a través del auxilio de la gracia del Espíritu Santo; y que Jesucristo les ayuda a través de su Espíritu en todas las tentaciones. . .  Pero si son capaces, por negligencia, de abandonar de nuevo los primeros inicios de su vida en Cristo, de nuevo volviendo a este presente siglo malo, de apartarse de la doctrina sagrada que le ha sido dada, de perder una buena conciencia, de hacerse carentes de gracia, esto debe determinarse más particularmente de la Santa Escritura, antes de que nosotros mismos podamos enseñar con entera persuasión por nuestra mente” (Boice, s.f.)

A este punto se lo puede resumir como La Posibilidad de perder la Salvación. O de caer de la Gracia. Esto como consecuencia del punto anterior. Si la Gracia es resistible, en cualquier comento se puede descuidar de permanecer en la Gracia y se puede caer de la misma. Esto es contrario a la enseñanza de la Perseverancia de los Santos que enseña el calvinismo. Es decir, que la Salvación no se puede perder.

Para defender bíblicamente este punto se puede citar:

Mateo 24:13; Apocalipsis 3:5; Juan 15:6

Conclusión

 

Básicamente hemos presentado cinco puntos que por lo general son la disputa entre calvinismo y arminianismo. La responsabilidad de cada uno de nosotros es analizar todos estos puntos a la luz de la Palabra de Dios para poder evaluar si es una u otra posición la que está en lo cierto.

En siguientes artículos analizaremos cada uno de estos aspectos detenidamente. Y evaluaremos si es posible estar de acuerdo solo con algunos puntos y no con todos. Y también haré referencia al tema del molinismo, que es una posición doctrinal que procura hacer una explicación de la relación entre la Soberanía de Dios y la Libertad Humana. Y por medio de la cual podremos mantener ciertas distancias a cualquiera de las dos posiciones.

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